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Preparación escolar3 min de lectura

Cómo impulsar el aprendizaje de tu hijo en edad preescolar

El cerebro de un niño pequeño es como una selva llena de neuronas que se van conectando para formar caminos. Las primeras experiencias influyen muchísimo en el cerebro de los niños y en cómo madura. Con actividades diarias que despiertan su curiosidad, ayudas a formar conexiones que aumentan su capacidad para aprender.

Ofrécele muchas experiencias distintas y déjalo tocar y manipular objetos reales. Por ejemplo: cocinar, pintar con los dedos, hacer figuras de plastilina, tocar instrumentos y jugar al aire libre.

Sé amable

Los niños necesitan sentirse seguros y confiados. Estudios de Stanford University muestran que el estrés fuerte y el miedo pueden subir mucho la hormona cortisol, que puede dañar neuronas en el hipocampo, la parte del cerebro que ayuda a recordar datos y vivencias. Puedes bajar su estrés con palabras positivas, cariñosas y de ánimo. Regaña y amenaza lo menos posible, evita pleitos innecesarios y no le grites ni le pegues para disciplinarlo. Ten paciencia si moja la cama. Atiende sus miedos con comprensión y cariño.

La edad preescolar es el mejor momento para el desarrollo del oído en el cerebro. Apoyar a tu hijo a escuchar y hablar ayuda a formar conexiones fuertes para aprender el idioma. Háblale, cántale y léele con una voz que cambie de tono y de ritmo, y que resalte las palabras importantes. (Si hablamos bajito y siempre igual, se aburrirá y no pondrá atención.) Hazle preguntas abiertas que lo hagan pensar, explícale "cómo funcionan las cosas", usa palabras nuevas e inclúyelo en las pláticas para que aprenda más palabras. Anímalo a "decirlo con palabras" en vez de hacer berrinche.

La edad preescolar también es ideal para aprender un segundo idioma, porque a esta edad el cerebro aprende idiomas muy rápido.

Habilidades sociales

Si puedes, inscribe a tu hijo en un buen preescolar, bibliotecas y otros centros de actividades. Anímalo a jugar a imaginar con sus amigos: los juegos de "hacer como que" desarrollan las áreas del lenguaje y le enseñan a compartir, platicar y resolver pleitos. Por lo mismo, deja que tenga "amigos imaginarios". Pero recuerda que a esta edad les cuesta separar lo real de lo imaginario, así que no les digas "mentirosos" si insisten en que sus historias son "de verdad".

Desarrollar la atención

Un niño de tres a cinco años puede poner atención de cinco a 10 minutos, cuando mucho. Exigirle concentrarse mucho tiempo en algo los frustrará a los dos, pero puedes ayudarle a mejorar su memoria y su atención con juegos y actividades que le pidan concentrarse.

Dale rompecabezas para su edad, juegos de cartas de memoria y juegos de esperar turno. Felicítalo por esforzarse y muéstrale autocontrol con tu propio ejemplo.

Clasificar

A los cuatro años, muchas conexiones del cerebro para las matemáticas y la lógica ya se formaron. Para desarrollarlas, anímalo a comparar, juntar y nombrar las cosas que le dan curiosidad. Jueguen a contar y enséñale a clasificar: grande/chico, largo/corto, formas, colores, peso, altura y temperatura.

Ejercicio y cerebro

Lo ideal es que los niños pequeños corran y jueguen afuera al menos 30 minutos al día. El Dr. John Ratey, autor del libro Spark, dice que el ejercicio es "abono milagroso para el cerebro" porque aumenta las sustancias que comunican a las neuronas y ayuda a que crezcan. Los columpios, los juguetes que se mecen y los juegos que giran estimulan varias partes del cerebro al mismo tiempo, forman nuevos caminos y mejoran el aprendizaje, la noción del espacio y el ritmo. Los deportes de todo el cuerpo, como futbol, natación, yoga, gimnasia y baile, también ayudan mucho al cerebro.

Limita la tele

Ver televisión desde muy pequeño se relaciona con problemas de atención. Haz todo lo posible por limitar la tele en los primeros años. Mucha tele puede causar hiperactividad y que ponga atención por menos tiempo. Evítalo limitando la tele a menos de una hora al día. Revisa qué programas ve.

Del equipo de Totsguide. Este artículo es una guía general; habla con tu pediatra sobre tu hijo.

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