
El chupete: el primer amigo de tu hijo
En cuanto el bebé empieza a llorar a pleno pulmón, quienes están alrededor confunden a la madre: unos le sugieren que le dé el chupete y otros dicen que sería un error total. La madre primeriza, que apenas se está adaptando al papel más importante de su vida, no sabe a quién hacer caso.
Una de las mayores preocupaciones al dar el chupete es cómo quitar el hábito más adelante, cuando el bebé ya no deba usarlo. Cuál es el momento adecuado para introducirlo, cuándo hay que retirarlo y cuánto tiempo puede chuparlo el bebé: todas estas preguntas preocupan a los padres.
Veamos las ventajas e inconvenientes, y algunas cosas que conviene hacer y evitar, con el primer amigo del bebé: el chupete.
¿Cuándo es seguro dar el chupete al bebé?
Cuando la madre empieza a amamantar, la leche no fluye con mucha facilidad. Cuanto más succiona el bebé, más fácilmente fluye la leche. Se recomienda encarecidamente no dar el chupete durante el primer mes, para que la leche materna llegue a ser suficiente, ya que la succión estimula el pecho para producir más leche.
El bebé necesita esa leche extra para cubrir las necesidades nutricionales del primer estirón, que aparece hacia la sexta semana. Una vez establecido el patrón de lactancia, puedes ofrecerle el chupete, pero la decisión es totalmente tuya.
¿Por qué el chupete?
Los recién nacidos tienen un fuerte reflejo de succión. Los bebés empiezan a chuparse el dedo incluso antes de nacer. El reflejo de succión aparece hacia la semana 32 del embarazo y está totalmente desarrollado hacia la semana 36.
El chupete satisface la necesidad de succionar del bebé y así lo calma. Un bebé inquieto y llorón se calma de repente cuando se le deja chupar un chupete. Por eso se vuelve imprescindible para muchos padres que no saben qué hacer cuando su bebé empieza a llorar.
A algunos bebés les cuesta dormirse solos. El chupete les ayuda a tranquilizarse. Además, les ayuda a calmarse por sí mismos, algo que puede ser útil para su desarrollo en años posteriores.
Se puede usar para distraer al bebé después de las vacunas, al cortarle las uñas, etc.
Se sabe que el chupete reduce el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL).
Por último, todos sabemos que es más fácil dejar el chupete que el dedo, porque el chupete se puede poner fuera del alcance del niño.
¿Cuáles son los inconvenientes?
Si quien cuida al bebé no conoce el uso correcto del chupete, puede causar problemas con la lactancia, caries o sobremordida y, en algunos casos, quizá infecciones de oído.
Se ha observado que introducir el chupete muy pronto puede interferir con la lactancia. La razón puede ser la diferencia en la forma de succionar, a la que el bebé puede ser sensible. Cuando están agotadas, las madres tienden a retrasar la toma dándole el chupete, lo que puede causar más problemas de lactancia y de nutrición en el bebé.
Para los padres es un alivio ver al bebé dormirse tranquilo chupando el chupete. Por desgracia, depender demasiado de él puede provocar despertares con llanto desesperado cuando el chupete se cae en mitad del sueño.
Si no se retira el chupete en el momento adecuado, puede causar problemas dentales como caries o sobremordida. Si el niño sigue usando chupete después de los 2 años, es posible que los dientes delanteros de arriba o de abajo se inclinen o se tuerzan.
Diversas investigaciones y estadísticas muestran que los bebés que usan chupete tienen casi el doble de probabilidades de sufrir infecciones de oído repetidas que los que no lo usan.
Como todo, usado de forma adecuada y con moderación, el chupete puede ayudar a los padres a mantener al bebé tranquilo. Recuerda que la necesidad de succionar del bebé no es de una tetina artificial, sino de alimentar su cuerpo en crecimiento. Sé sensato, fomenta la lactancia y usa el chupete solo cuando creas que hace falta.
Del equipo de Totsguide. Este artículo es una guía general; habla con tu pediatra sobre tu hijo.


