
Cómo afrontar la ansiedad por separación natural en niños pequeños
Aunque existe el trastorno de ansiedad por separación en los niños, no toda ansiedad, apego excesivo, rabieta o llanto cuando la persona querida no está a la vista es una conducta anormal. De hecho, es natural que un niño pequeño se sienta ansioso cuando no ve a quien lo cuida y responda con conductas para llamar la atención. Aunque es una etapa difícil, tranquilízate: tu hijo la superará pronto. Como padre o madre, puedes ayudar de estas formas.
- Juega al escondite con tu pequeño, aumentando poco a poco el tiempo que pasas escondido. Así aprenderá que no verte no significa que no vayas a volver.
- Intenta poner un poco de distancia entre tú y el bebé cuando haya comido y dormido bien. Un niño cansado y con hambre teme más la separación que uno satisfecho.
- Muchos padres que temen la rabieta intentan escabullirse cuando el pequeño está distraído. ¡Error! Lo correcto es decir adiós con la mano, aunque eso signifique despedirte de un bebé que llora a gritos.
Escabullirte en silencio hará que el niño esté más ansioso y puede que no te deje perderte de vista en absoluto. - No dudes en hablarle de algún acontecimiento próximo en el que tendrás que separarte de él. Hazlo sonar natural: que estará con la abuela o con la tía mientras tú no estás. Yendo un paso más allá, haz que parezca más divertido: “La abuela (Ajji) tiene muchísimos cuentos que contarte cuando estés con ella. ¿A que va a ser divertidísimo?”. La mayoría de las veces, el niño estará de acuerdo contigo.
- En las primeras fases de la ansiedad por separación, deja que el niño se aferre a un lugar o un objeto familiar.
- Uno de los mayores errores que fomentan la ansiedad por separación es entretenerse y volver en cuanto el niño monta una rabieta. Tienes que aprender a decirle que te vas pero que volverás, y luego irte sin esperar ni entretenerte cuando oigas el llanto a tu espalda.
- Quizá no te des cuenta, pero puedes estar provocando la ansiedad por separación de tu hijo al mostrar tu propia inquietud por dejarlo. Los niños captan las señales de tu lenguaje corporal más rápido que los adultos. Sé consciente de tus propias emociones y contrólalas.
- Por último, nunca cedas ante las quejas y los llantos. Aunque tu pequeño se ahogue en un mar de tácticas lastimeras para buscar compasión, mantén tus planes.
Poco a poco, tu pequeño se dará cuenta de que cada vez que entras en el baño no desapareces, sino que vuelves con él a su tiempo.
Si tu hijo tiene una ansiedad por separación que no desaparece ni con tus mejores esfuerzos, quizá debas estar atento a los síntomas del trastorno de ansiedad por separación. Uno de los síntomas a vigilar es que la ansiedad intensa por separación continúe o reaparezca durante los primeros días de colegio.
Un niño con trastorno de ansiedad por separación
- No podrá funcionar con normalidad
- Ni hacer sus actividades diarias con facilidad
- Tendrá dificultades para mantener amistades
- Sufrirá ansiedad durante meses, no solo los primeros días
En ese caso, puede que necesites la ayuda y la intervención de un profesional sanitario adecuado para ayudar a tu hijo.
Del equipo de Totsguide. Este artículo es una guía general; habla con tu pediatra sobre tu hijo.


