
Enséñale a tu hijo a decir “gracias”
El perrito Scorpio aprendió a decir “gracias”
Scorpio era un perrito que se pasaba el día jugando en casa. Le encantaba jugar con la gatita de al lado. Eran muy buenos amigos. La gatita venía todos los días con su gatito a jugar con Scorpio, y se divertían mucho.
Un día, la mamá de Scorpio fue al mercado a comprar verduras. No había nadie en casa para darle de comer. Después de jugar un rato, Scorpio tenía mucha hambre. Su mamá todavía no volvía, y Scorpio empezó a llorar. La gatita lo oyó y llegó corriendo.
A la gatita no le gustó ver triste a su amigo. Corrió a su casa, del otro lado de la pared, y le trajo comida. Era la comida que tenía guardada para sus gatitos. “Ñam, ñam”: Scorpio comió hasta quedar lleno y feliz.
Cuando su mamá volvió, Scorpio le contó todo. Su mamá se alegró mucho de que la gatita lo hubiera cuidado. Le preguntó: “Scorpio, ¿le diste las gracias a tu amiga por compartir su comida?”. Scorpio movió la cabeza y dijo: “No”. Su mamá lo llevó con la gatita, y los dos le dieron las gracias por compartir su comida.
Scorpio le dijo a su mamá: “Mamá, me enseñaste cuándo hay que decir gracias”.
Del equipo de Totsguide. Este artículo es una guía general; habla con tu pediatra sobre tu hijo.


