
Los tesoros de la infancia
Por qué los niños pequeños juntan cosas
Si tienes un niño pequeño en casa, siempre es mejor revisar todas las bolsas de su ropa antes de meterla a la lavadora. Nunca sabes qué habrá juntado ese día. Puede ser un pedacito de gis de la escuela, o un escarabajo o una rana del camino o del jardín. No quieres que eso termine en tu lavadora, ¿verdad?
Por qué los niños juntan cosas
Tal vez has visto con cuánto cuidado tu hijo levanta objetos raros y los guarda como tesoros. Aunque casi todo lo que le interesa te parezca inútil, en su mundo es algo nuevo y emocionante; por eso quiere examinarlo, explorarlo, tocarlo y hasta probarlo. (Cuida que las cosas pequeñas, como botones y piedritas, no se las lleve a la boca.) Muchas veces les encanta juntar cosas parecidas, como piedritas, envolturas de chocolate, plumas, conchas, bichos o botones. Aunque esos montones te parezcan tonterías, tu hijo está aprendiendo mucho de su colección.
Los niños no piensan como los adultos en el precio, la utilidad o el beneficio de las cosas. Ven esas cosas sencillas como grandes tesoros y son felices en su mundo. No mires sus tesoros con ojos de adulto; míralos con los ojos de un niño.
El primer paso para organizar
Aunque es algo sencillo, juntar cosas le enseña habilidades importantes para toda la vida. Una que se nota mucho es planear y organizar. ¿No has visto qué bien planean qué cosas favoritas recoger y luego las acomodan en orden? Muchas veces te sorprenderá su habilidad.
Los niños también aprenden a ser responsables de su colección. Como no hay un adulto supervisando, el niño crea este mundo solo. Tiene el control total y también se encarga de cuidarlo. Es su primer paso hacia la independencia.
Tal vez deje de juntar cosas más adelante, pero su primer pasatiempo dejará huella en su vida para siempre.
Cómo puedes ayudar
No intentes convertir su diversión en un pasatiempo "útil" pidiéndole que junte timbres, monedas o algo que tú consideres valioso. Deja que disfrute sus tesoros y su mundo bonito mientras pueda.
Nunca le digas que su colección es basura; le romperías el corazón.
Si quiere contarte la historia de su tesoro, emociónate con él y disfruta su mundo inocente. Puedes usar la colección para enseñarle a contar y a separar cosas por tamaño, color, etc.
Ayúdale a notar pequeñas diferencias en su colección, una habilidad de pensamiento muy importante para su desarrollo.
Ayúdale a observar los detalles de una pluma o una piedra para que se conecte mejor con el mundo que lo rodea.
Puedes animar su colección porque mejora su forma de pensar. De vez en cuando, pídele que presente su colección a toda la familia, para que desde pequeño aprenda a hablar frente a otros. ¡Puede ser muy divertido para todos!
Y si tú tenías una colección de niño, es hora de sacarla y disfrutarla otra vez con tu hijo.
Del equipo de Totsguide. Este artículo es una guía general; habla con tu pediatra sobre tu hijo.


